Fritz Walter: el primer gran capitán alemán

A los 81 años, el 17 junio de 2002, en pleno Mundial, el trofeo que lo había hecho héroe, Fritz Walter abandona la cancha de sus hazañas. Su imagen en las pantallas gigantes de Corea y Japón, fue hasta reconocida por los más jóvenes, un mínimo apasionados del fútbol. Fritz Walter ya estaba en la memoria y en la historia del fútbol mundial.

Fritz Walter alinea hazañas: juega su primer partido internacional a los 20 años. Sólo juega en un club, el de su ciudad natal, el Kaiserslautern, y eso durante 22 años entre 1937 y 1959. El club de toda su vida conquista entonces sus dos primeros títulos de Campeón de Alemania en 1951 y 1953. El Kaiserslautern esperará casi 40 años para conquistar, en la época moderna ya, dos títulos más en 1991 y 1998.

Fritz Walter es el primer gran capitán de la bella galería de "grandes capitanes" de la selección alemana: Uwe Seeler, Franz Beckenbauer, Karl Heinz Rummenige y Lothar Matthaus. En la mediapunta y capitanía, con Alemania, marca 33 goles en 61 selecciones y con su club, Fritz Walter, totaliza 306 goles en 379 partidos oficiales. Y eso debido a que la II Guerra Mundial (1939-1945) le corta en plena juventud una trayectoria que habría sido aún más impresionante...

Alemania, condenada a no jugar el Mundial de 1950, por consecuencia de la guerra, se tiene que rehabilitar frente al mundo con una victoria deportiva universal que la librará definitivamente de la derrota miltar. La ocasión se presenta en el Mundial de 1954 de Suiza, y el gran capitán Fritz Walter lidera el equipo a sus 34 años. Contra todos los pronósticos, levanta la copa Jules Rimet. Fritz Walter firmaba ese día su mayor éxito, venciendo en la final (3-2) por primera vez a la Hungría invencible en cuatro años de los Puskas, Kocsis, Hidegkuti, Grosics, Czibor.

Fritz Walter aún juega de titular con Alemania, a sus 38 años, el Mundial de 1958, terminando cuarto y seguirá jugando en el Kaiserslautern hasta junio de 1959, marcando contra el Racing de París, en el partido homenaje a la mayor estrella de la ciudad minera.

Fritz Walter era el prototipo del jugador clásico, fiel a sus colores, apasionado por la camisa de su selección, y lo más importante, un inmenso futbolista, fuerte y técnico a la vez, goleador y pasador a la vez, entusiasta, comunicando su pasión a sus compañeros del Kaiserslautern o de la selección alemana, con el brazalete de gran capitán o no.

En 1985 el estadio del Kaiserslautern se rebautiza FRITZ WALTER STADION. Con Giuseppe Meazza en Milán, Fritz Walter tiene el rarísimo privelegio de haber dado su nombre (¡aún vivo!) al estadio emblemático de su ciudad eterna.