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Amadeo Carrizo

El arquero Amedeo Carrizo, uno de los mejores del fútbol mundial de todos los tiempos, revelaba, hace unos días, en una conversación con Paulo Valentim, cuál era la receta más certera para enfrentar un penalti:

- El portero debe quedarse inmóvil. Un día desorienté a Pelé. Fue en Los Ángeles, en un partido River-Santos. Él me miraba fijamente, y yo aquí parado como una estatua. Pelé chutó fuera.

Pero en el segundo tiempo, sigue contando Carrizo, el árbitro pita otro penalti contra nosotros. Entonces, Pelé demostró su malicia. En ningún momento de la jugada me enfrentó con la mirada. Preparó el balón, lo colocó, tomó posición y cabizbajo, sin mirarme, disparó a gol. Yo, ni vi por donde entró. Me levanté y me fui a apretarle la mano:

- El Negro es un Señor!.

Conviene notar que Amedeo Carrizo es el portero que ha parado más penaltis en Argentina.
Fuente: Armando Nogueira

El baile prohibido de Roger Milla

Muchos se acuerdan de Roger Milla por sus pasos de danza de makossa alrededor del banderín de córner. Allí, festejaba un gol, bailando primero en solitario, envolviendo de su cuerpo y caderas flexibles el insensible palo de esquina, en seguida imitado por todos sus compañeros de baile, los jugadores de la selección de Camerún. La danza es parte íntegra de la gestual africana, en la calle o en el estadio.

Dicha gestual es una prolongación de la fiesta del juego de fútbol que había llevado a ese gol. Los goles de Roger Milla, sin dejar de ser decisivos, eran un baile al contrario, o con el contrario, con o sin balón. Y cuando la pelota se hamacaba en la red, el baile empezaba, Roger Milla marcando el gol y marcando los primeros pasos de makossa.

Los goles de Milla, Oman Biyik u otros cameruneses, se hacían a ritmo de los tambores o djembes de las tribunas coloridas de amarillo, verde y rojo. Colores, música, danza y fútbol. Alegría y creatividad ofensiva embellecían los goles de Roger Milla y de Camerún. En el Mundial del 90, Roger Milla firmó goles de gran belleza plástica. Pared, contrapie y dribles sorprendentes eran la llave de esta partición de fútbol y de makossa. La Argentina del tango, la Colombia de la cumbia y la Rumanía de los ritmos cingaros no pudieron con el baile de balón de Roger Milla, y su sorprendente forma de concebir el fútbol como una fiesta.

En este Mundial de 1990, jugado en Italia, ganado por Alemania, ese fútbol africano alegre y sorprendente, casi molesto para las naciones europeas del fútbol realista, fue finalmente sancionado, eliminado en cuartos de final y por Inglaterra, inventor y símbolo del fútbol serio de los blancos.
Fuente: Jean Pierre Bonenfant


Gol de Roger Milla en el Camerún x Colombia (Mundial de 1990)

Didi encantó a brasileños y peruanos

Didi, o Valdir Pereira -su nombre original- , era un organizador fabuloso que distilaba pases y disparos de gran precisión. Gracias a la clase y elegancia que demostraba jugando, ganó el apellido de "El Príncipe Etíope".

Fue ídolo en el Fluminense y el Botafogo en las décadas de 50 y 60. Jugó 74 partidos con la camiseta de la selección, entre 1952 y 1962, anotando 21 goles. Disputó también tres Mundiales (1954, 1958 y 1962) y fue campeón en dos de ellos (1958 en Suecia y 1962 en Chile).


Además de ser un crack en campo, Didi también era un líder en los equipos en que actuaba. Quedará marcado para siempre su gesto en la final del Mundial de 1958. Cuando los suecos inauguraron el marcador, él fue a buscar el balón en el fondo de la meta brasileña y salió caminando lentamente para el medio de la cancha, conversando, dando moral a los compañeros. Para muchos jugadores, el gesto fue fundamental para que Brasil remontase el partido y conquistase su primer título mundial. Incluso con la revelación del inmenso Pelé, Didi fue considerado el mejor jugador del torneo mundial.


Volviendo a los enfrentamientos contra Perú, hay que afirmar que Didi estuvo protagonista de los dos lados, en los dos partidos más importantes entre los dos países.


El primero, el 21 de abril de 1957, en Maracaná, para las eliminatorias del séptimo Mundial, que sería disputado en Suecia. Brasileños y peruanos luchaban por una plaza en ese Mundial. En la ida, disputada en Lima, hubo empate a uno y sólo la victoria valía para que Brasil pudiera viajar a Suecia.


El partido era equilibrado, el equipo dirigido por Osvaldo Brandão encontraba dificuldades para penetrar el bloqueo peruano. Hasta que llegó una falta en las proximidades del área peruana. Didi coloca la pelota y chuta. La pelota sale sin mucha fuerza, vuela por encima de la barrera, gana mucha altura, cae rápidamente y entra, engañando el portero. Es la folha seca, el tipo de chut que fue su marca registrada.


Con el gol de Didi, Brasil ganó sudando a Perú, garantizó ir a Suecia, donde conquistaría su primer título mundial.


El 14 de julio de 1970, en el estadio de Jalisco, Brasil y Perú disputan una plaza en las semifinales del Mundial de México. En el banquillo peruano, Didi, ahora técnico.

"El peor momento de este partido fue a la hora del himno nacional de Brasil. Yo me quedé paralizado, con la garganta seca, imaginando que estaba con la camiseta ocho de Brasil. Pensaba en los brasileños que me podrían llamar traidor, en caso de que venciera Perú, y en los peruanos que podían pensar que facilitaría la victoria de Brasil", declaraba el crack cada vez que era preguntado sobre el partido.

Volviendo a dicho bonito partido en el Jalisco, la victoria se decantó para Brasil, por 4 a 2, con goles de Tostão, uno de Rivellino y otro de Jairzinho, en cuanto Gallardo y Cubillas descontaron para los peruanos.


Incluso con la eliminación de Peru, Didi aún es considerado y repetado por los peruanos por haber eliminado a Argentina en la fase eliminatoria del Mundial del 70 y por haber llevado el país al séptimo lugar en dicho Mundial, la mejor clasificación peruana en la historia.

Fuente: Humberto Peron

El número 10 de Pelé

El sueño de todo niño que empieza a jugar al fútbol es vestir la camiseta nº 10 de su equipo. El número es cargado de historia, de mística y llevarla conlleva siempre la responsabilidad. Casi siempre es el crack del equipo que debe cumplir con esta misión. Pero no fue siempre así. Antes de Pelé, el número de las camisetas de fútbol era algo usado meramente para identificar a los jugadores. Solamente que todo eso cambió cuando aquel brasileño de apenas 17 años asombró el mundo en el Mundial de 1958.

Lo más curioso es que la elección de Pelé para vestir la 10 de la seleção ocurrió casualmente.

Antes del Mundial de Suecia, los dirigentes brasileños mandaron la relación de jugadores de la selección convocados para la competición. Sólo que se olvidaron de dar los números de los seleccionados. Para resolver el problema, un dirigente uruguayo que estaba en la sede de la Fifa, casualmente, acabó por escoger los números de los brasileños. El caso es que el uruguayo no conocía los jugadores brasileños. Pués así Brasil se fue a Suecia con la numeración más extravagante de la historia de los Mundiales. El portero Gilmar jugó con el 3, Garrincha, extremo derecha, con el 11, Didi, con el 6.

Y el destino quizó que Pelé se quedase con el 10.

La Copa es nuestra

El 22 de enero de 1939, en Río de Janeiro, la selección argentina enfrentó a Brasil en un partido válido por la Copa Roca. Una semana antes, en el primer cotejo, el triunfo de los argentinos había sido contundente ganando por 5 a 1. En el desquite había cierto clima de violencia.

El marcador tuvo alternativas cambiantes. Comenzó ganando Brasil con un gol de Leônidas da Silva, pero dos tantos sucesivos de Bruno Rodolfi y Enrique García dieron ventaja parcial a los visitantes. Empató Brasil, ya en el segundo tiempo, con un gol de Adílson y faltando cuatro minutos para el final del encuentro el árbitro brasileño Oliveira Monteiro sancionó un penalti para los locales que los argentinos protestaron por considerar inexistente.


Fue entonces que tomaron la determinación de abandonar la cancha, mientras el jugador Peracio con el arco desguarnecido (!) ejecutaba el penalti y lo convertía. El partido lo ganó Brasil por 3 a 2 pero los jugadores argentinos no estaban dentro del campo de juego cuando el último tanto fue convertido, en un hecho verdaderamente insólito. Puesta la pelota en el medio del campo, y luego de reanudado el partido, el árbitro dio por finalizado el encuentro.


Argentina regresó días más tarde a Buenos Aires... con la Copa Roca que no quisieron entregar porque consideraron que no correspondía dársela a los brasileños...
Fuente: Roberto Mamrud

Historias reales

EL SANTOS PARA LA GUERRA.

Era en África. El Santos preparaba la temporada de 1969 disputando unos partidos amistosos en Kinshasa (hoy República Democrática de Congo) y en Brazzaville (hoy Congo). Los países estaban en guerra, pero acordaron una tregua para ver jugar al Santos.


El acuerdo autorizaba a los soldados de Brazzaville escoltar el buque del equipo de Santos en el río Congo y pasar la guardia de Kinshasa.


Santos jugó cinco veces en nueve días, y anoté siete goles. Por un corto periodo de tiempo, al menos, habíamos conseguido traer la paz en una zona de guerra.

Escrito por Pelé.

El fantasma de Fontaine

Aún me acuerdo: el 19 de junio de 1958, cuando las selecciones brasileña, francesa, sueca y alemana se plantaron como semifinalistas del Mundial de Suecia, yo escuché alguno decir con temor: "De esas, sólo Francia puede vencernos. En ella está Just Fontaine, delantero centro hábil y goleador nato. Eso, claro, además de Kopa y Piantoni, astros tan brillantes como los nuestros". Para nosotros, adolescentes de Campo Grande -apacible barrio de la ciudad de Recife-, el comentario fue una amenaza y Fontaine (ya con ocho tantos en sólo cuatro partidos de los bleus en aquel Mundial) pasó a aterrorizarnos como si se tratara de un fantasma. Ese miedo duraría hasta el martes, el 24 de junio, fecha en que Brasil y Francia decidirían cual de las dos selecciones llegaría en el último partido del torneo.

A la espera del día D, y gozando de la vacaciones escolares de junio, jugábamos partidillos. Al principio de esos juegos, sólo uno de mis amigos presumía ser Fontaine -puro ejercicio del imaginario juvenil. Pues desconocíamos el bonito fútbol francés de entonces, y de Francia apenas sabíamos algo de Brigitte Bardot (musa de nuestra libido ardiente), de Gaulle, del colonialismo y de la nouvelle vague del cine. Peor: hasta tuve pesadillas de terror ante las arrancadas fulminantes de Just. Y, los días pasando, vi surgir varios otros "Fontaine" entre mis compañeros de partidillos, todos sufriendo ataques de ansiedad. Aunque sea cierto que la mayoría de los chavales se suponían Garrincha, Pelé, Didi o Gilmar -y yo, por ejemplo, pretencioso y sin éxito, quería ser Nilton Santos).

El martes, sorpresa, oí por la radio que Vavá marcó un gol a los 2 minutos, y lloré de alegría. Pero mi ánimo se derrumbó a los 9 minutos, pues él -justo él, el espectro y verdugo mayor, Fontaine- igualó el marcador detonando su fusil de caza, era el primer gol que Gilmar encajaba en el Mundial. Recordé los fracasos de 1950 y 1954 y me volvió a la cabeza aquella opinión de la revista France Football: "Brasil posee grandes estrellas, pero... son excesivamente temperamentales e inmaduros... para una confrontación de tal nivel". Sin embargo, para el infortunio de los franceses, a los 34 minutos, en un choque violento con Vavá, el capitán Jonquet, cerebro de la defensa, se rompió el peroné y volvió al campo casi inmóvil, ya que en la época no eran permitidas las sustituciones. Entonces, con los bleus mermados, Didi rompió el empate y en la segunda parte, Pelé hizo tres goles, sólo dejando a Piantoni marcar el suyo cerca del final. La lesión de Jonquet desorientó este equipo creativo y solidario, con juego artístico y alegre, que bien merecía otro destino -ah, si la historia pudiese ser rescrita... El resto es un cliché: el sábado, Francia terminó tercera al ganar a los alemanes por 6 a 3 -con cuatro goles de Fontaine, que llegaba a la cifra inigualable de 13 tantos (ocho del pie derecho, cuatro del izquierdo y uno de cabeza) en un Mundial de fútbol. Y el domingo, 29 de junio, nosotros fuimos consagrados campeones mundiales por primera vez, venciendo a Suecia, también por 5 a 2.
Fuente: Antonio Falcao


Brasil x Francia (semifinales del Mundial de 1958)

Invencibles

LOS MAGIARS MÁGICOS: CUATRO AÑOS

Grosics, Lorant, Buzsanski, Zakarias, Lantos, Bozsik y Kocsis, Czibor, Hidegkuti, Toth, Puskas en ataque, entre otros, han firmado el récord de invencibilidad de los "Mágicos Magiars". Más de cuatro años de la mejor selección húngara de la historia y sin duda de la historia del fútbol también, con el permiso del Brasil de Pelé y Garrincha. Del 4 de junio de 1950 al 4 de julio de 1954, fueron: 28 victorias y 4 empates. Los Juegos Olímpicos de 1952, como único trofeo, puesto que en la final del Mundial del 54, los magiars fueron derrotados contra todo pronóstico y en contra de la justicia, por Alemania, que habían vencido 8-3 unos días antes.
Brasil batió este récord, en número de partidos sin derrota, 36, en tres años, de 1993 a1996.

GARRINCHA Y PELÉ: JAMÁS

El gran Brasil de los años 50 y 60 se enriqueció de la clase suprema de Garrincha y Pelé. Garrincha en sus 59 selecciones, sólo perdió una vez. El día de su última selección. Era en el Mundial del 66 de Inglaterrra, contra Húngria, pero ese día, Pelé no jugaba, lesionado en un violento partido contra Bulgaria. Garrincha y Pelé, proezas únicas, arte, juego bonito.
Y ninguna derrota: con Pelé y Garincha, el Brasil nunca ha perdido.

EL CUADRADO MÁGICO: CUATRO AÑOS

No se trata de equipos o atacantes invencibles, sino de una defensa. Una de las mejores de la historia del fútbol francés con cuatro defensas: en orden, de la derecha a la izquierda de Lama o Barthez: Thuram, Laurent Blanc, Desailly, Lizarazu. Esos cuatro mosqueteros juntos, el "cuadrado mágico", de junio de 1996 a julio de 2000, no ha perdido. Durante 4 años. 22 victorias y 4 empates, semifinalistas del Euro de 1996, campeones del Mundo de 1998 y campeones de Europa del 2000.
Una defensa técnica, elegante, hasta con fair-play, que defendió bien el futbol: Thuram, Laurent Blanc, Desailly y Lizarazu.

Curiosidades y récords

23-06-1923 ¿POR QUÉ EL BALÓN BLANCO?

La historia, según la FIFA, precisa que fue en un partido entre empleados de la sociedad Light & Power, un nombre predestinado, en Sao Paulo, cuando apareció el balón blanco. Los trabajadores, sin poder jugar de día, aprovechaban la luz artificial de la fábrica de electricidad, para dedicarse a su pasión. La pelota de cuero natural, marrón, haciendo difícil su visión, un empleado, Severino Romolo Gragnani, pintó el balón en blanco.

05-09-1948 FAIR PLAY ¡¡NACIONAL-PEÑAROL!!

Schubert Gambetta, jugador del Nacional de Montevideo, tira fuera un penalti muy generosamente pitado por el árbitro, en el famoso clásico del fútbol uruguayo Nacional-Peñarol. El árbitro también había expulsado al crack del Peñarol, Walter Gómez. Escandalizado, como sus compañeros, por tanta injusticia, Gambetta lo erró. Justicia: Nacional ganó 2 a 0 y demostró que los Nacional-Peñarol de entonces eran enfrentamientos deportivos.

22-04-1995 KALLON, EL GOLEADOR INTERNACIONAL MÁS JÓVEN

Mohamed Kallon, actual atacante del Mónaco se vuelve ese día el goleador más jóven en un partido oficial internacional. En fase de clasificaciones para la CAN de 1996, anota el 2-0 de la victoria Sierra Leona contra Congo. Tenía 15 años, 6 meses y 12 días. Récord mundial.

24-04-1996 EIDUR GUDJOHNSEN SUSTITUYE A ARNOR GUDJOHNSEN

Minuto 70 del Estonia-Islandia, en Tallin, el islandés Eidur Gudjohnsen, actualmente en el Barça, entra por primera vez en la selección absoluta de Islandia. Tiene 17 años y sustituye a Arnor Gudjohnsen, su padre, de 35 años. Único en la historia del fútbol mundial.

Entre el fusil y el balón

Aconteció en Beirut. En 1975, poco después de dejar el Santos y poco antes de estrenar en el New York Cosmos, viajé al Líbano para participar en un partido de confraternización. El país era un polvorín, con musulmanes de un lado y cristianos y judíos del otro. Llegué a principios de abril y jugué con el Nejmeh contra un combinado local. Campeón de Líbano varias veces, el Nejmeh tiene una estrella en el escudo, como el Botafogo, y un uniforme rojinegro, como el Flamengo. Marqué dos goles y hasta actué de portero, sin encajar ni uno. Los dos goles esos no constan en la lista de mis 1.281 goles.

Quien me ayudó a refrescar la memoria de esta historia fue el reportero Régis Rösing, de Globo. Me sorprendí, al ver de nuevo fotos del partido. Me emocioné al ver asistir cristianos, musulmanes y judíos divirtiéndose juntos en las gradas y abrazados a Pelé. Recordé de una jugada en que, después de driblar varios jugadores, llegué al área adversario y volví a driblar, y fui homenajeado con gritos de "¡Alá! ¡Alá!". Días después de dejar el país, la guerra civil estalló en el Líbano. Para Régis, la presencia de Pelé postergó el inicio del conflicto y, consecuentemente, salvo vidas. Quiero creer que haya sido así y que la magia del fútbol haya inspirado muchos niños libaneses a cambiar el fusil por el balón. En un momento en que el mundo sólo habla de guerra, recuerdo una vez más que el deporte habla de paz.

Escrito por Pelé.

Curiosidades de los Mundiales

El Mundial de Uruguay, de1930 fue el único que se disputó en una sola ciudad (Montevideo). El de 1966, en Inglaterra, fue el único en que la selección anfitriona jugó sus 6 partidos en el mismo estadio... en Wembley...

El primer jugador expulsado de un Mundial fue el peruano Plácido Galindo, cuando su equipo perdió frente a Rumania por 3 a 1, durante la primera edición de la Copa del Mundo en 1930 en Uruguay. El primero en ser expulsado tras la aparición de las tarjetas rojas y amarillas en el Mundial de México en 1970 fue el chileno Carlos Caszely en el Mundial de Alemania de 1974.

Sólo en el Mundial de 1954, en Suiza, aparecen los números a la espalda de las camisetas de los jugadores.

En el Mundial de 1954, por primera vez dos hermanos ganan una Copa del Mundo. Se trata de los alemanes Fritz y Ottmar Walter. Este caso sólo se repetiría con Bobby y Jacky Charlton en Inglaterra en 1966.

En el Mundial de Chile, en 1962, España presentó a cuatro jugadores de diferentes nacionalidades: Alfredo Di Stéfano (argentino), Eulogio Martínez (paraguayo), Ferenc Puskas (húngaro) y José Emilio Santamaría (uruguayo).

En otro estilo, en el Mundial de 1934, la Italia de Mussolini practicó la nacionalización política al servicio de la victoria y de la propaganda fascista, con unos muy buenos jugadores argentinos, Luis Monti, Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Atilio Demaría, los primeros jugadores del mundo en competir para una selección extranjera, gracias a la técnica legal del "oriundo" (hijo o nieto de italianos), una estrategia muy desarrollada hoy en el fútbol europeo, en busca de talentos ultramares.

Historias reales

A propósito de reyes, hay un famoso episodio ocurrido al Beatle John Lennon. En la cumbre de su fama, y con todo el talento que Dios le regaló, Lennon se fue a Tokio con su mujer, Yoko Ono. Pero dio severas instrucciones a su empresario: quería que su visita fuera lo más secreta posible a fin de disfrutar de la libertad de ir y venir en paz en tierras niponas.

Pero apenas había puesto el pie fuera del avión, llegó el susto: admiradores de todas edades, reporteros, fotógrafos, policías, curiosos se amontonaban en el aeropuerto de Tokio, con los ojos pegados al avión.

Atónito, el empresario de John Lennon se fue averiguar lo que pasaba y volvió, relajado, el aire suficiente.
- No, no, puedes quedarte tranquilo, nada que ver contigo. Hay en nuestro avión un tipo que espera el Japón entero.

El tipo en cuestión era Pelé.
Fuente: Fernando Calazans

Nilton Santos

Los aficionados, en general, de los más veteranos a los más jóvenes, saben quien fue Nilton Santos, que cumple 82 años. Pocos, sin embargo, conocen sus más curiosas historias a lo largo de 18 años de fútbol fino, aristocrático, basado mucho más en la inteligencia que la fuerza, más en el talento, la visión de juego que en el despeje que caracteriza los zagueros de hoy.

Innumerables comentaristas de su época sólo faltaban decir que Nílton dos Santos colocaba la bola en el bolso. Realmente, el lateral izquierdo más famoso del fútbol brasileño, no hacía eso, porque el uniforme no lo permitía. Pero de verdad faltó poco, muy poco, para que concretizara esa hazaña, como el lector puede comprobar aquí:

En el auge de su carrera, Nilton Santos fue invitado a un spot comercial de una famosa tienda de ropa prêt-à-porter, patrocinadora de grandes eventos deportivos. ¿Cual sería la aparentemente difícil tarea del jugador de Botafogo? Simplemente, hacer un control con una moneda y, después de un momento, encajarla en el bolsillo de la chaqueta. Nilton Santos, siempre cumplidor de su palabra, compareció al estudio y se quedó escandalizado cuando vio el tamaño de los bolsillos de la americana. Preocupados con la posible falta de habilidad de algunos de los jugadores convocados para el anuncio, los propietarios de la tienda de ropas mandaron confeccionar una chaqueta especial, con bolsillos grandes, para que no hubiera dificultades en el rodaje del spot. Bastaba con abrir el bolsillo para que la moneda allí cayera.

Nilton Santos se quedó avergonzado: ¿Cómo iba a aparecer en un anuncio, que sería mostrado en las cadenas de televisión, con aquella chaqueta de bolsillos tan desproporcionados? Lo peor es que ya no había posibilidad para buscar una americana de bolsillos normales y el anuncio se iba a anular.

Nílton resolvió entonces el problema:
- Déjelo - dijo. Tranquilo, que lo arreglo.

Cogió la moneda, la lanzó arriba, la durmió en el zapato e hizo tres o cuatro malabarismos. Cuando el director del spot ya estaba inquieto, Nilton Santos dio con más fuerza en el control de la moneda y cuando se caía, dio un paso atrás y la embolsó en el bolsillo de monedas del pantalón. Quien estaba presente quedó boquiabierto.

Ecrito por Pelé.

Solo un Europa en Europa

Parece mentira pero solo existe un club que se llame Europa entre miles de clubes de fútbol en toda una Europa de 500 millones de habitantes... Así es la historia del C.E.E. (Club Esportiu Europa), nacido en Barcelona hace casi 100 años y uno de los 10 fundadores de la Liga Española en 1928.

En esta época, el Europa era competidor del Barcelona y del Espanyol en Cataluña y tras haber eliminado sus ilustres contrincantes perdió la final del entonces Campeonato de España contra el Athetic de Bilbao. Aquella hazaña fue premiada con la participación y fundación del primer Campeonato de Liga Española en 1928/29. Sus ilustres 9 acompañantes eran nada menos que... Real Madrid, Athletic de Bilbao, Real Sociedad, Atlético de Madrid, Espanyol de Barcelona, F. C. Barcelona, Racing de Santander, Real Unión de Irún y Arenas de Getxo. Se mantuvieron 3 años en Primera División y en los años 60 jugarón 5 años en Segunda y evolucionan ahora entre la 3º y la 4º división. Pues es muy difícil en la ciudad de Barcelona vivir al lado de Barça, un club eucalipto devorador de espacios y oxígeno en la ciudad condal. Hasta el otro club profesional sufre de la omnipresencia mediática casi exclusiva del gran hermano: el Espanyol y el Europa luchan cada día para respirar en Barcelona.

Detiene el Europa tres hazañas o victorias frente al "gran hermano" Barça... dos veces ganó la Copa de Catalunya en 1997 y 1998 contra todo un Barça con sus estrellas Figo, Guardiola, Rivaldo y los holandeses de Van Gaal. La otra "victoria" es de haber sido recibido en la Comunidad Económica Europea (CEE) de Bruselas cuando su vecino "gran hermano" vencedor de 2 Copas de Europa no fue nunca. Pues el C.E.E. fue recibido, y muy bien, en Bruselas, por ser el único club en Europa llevando el mítico nombre federador de la amante de Zeus, y llevar la misma sigla: C.E.E.

Entre las filas del Europa, militarón jugadores tan famosos como Ramallets, Czibor y Eulogio Martínez, internacionales en sus respectivas selecciones (España, Hungria y Paraguay) e inmensos talentos recordados de las generaciones 50 y 60. Por fin señalaremos que el papel social del Europa es impresionante entre la juventud barcelonesa con un escuela de 350 niños de 5 a 10 años, más multitud de equipos en divisiones de infantiles, cadetes, juveniles. Además están celebrando en este año de 2007 su centenario.

Fair-play de leyenda

El bello gesto de respeto de un jugador hacia su contrario desaparece paulatinamente. Hoy, la mirada del delantero centro, ante una fenomenal parada del guardameta, es asesina. UEFA y FIFA, para maquillar esta evolución negativa del fair-play, impone los multitudinarios e interminables apretones de manos. Arsène Wenger, uno de los últimos gentlemen del fútbol moderno hace anular la victoria del Arsenal en las semis de la FA Cup 2000, por un gol conseguido contra las históricas reglas británicas del fair play, habiendo sus jugadores marcado un gol cuando el adversario esperaba la devolución de pelota, sacada en banda en una lesión.

1970: Tostao corre abrazar Pelé para celebrar un soberbio gol de cabeza tras un centro medido de Jairzinho al segundo palo. No contaba con una de las más bellas paradas que Gordon Banks dejó a la memoria. Inglaterra - Brasil. El partido de cuartos es decisivo y muy competido entre el campeón vigente y el favorito a la corona mundial de 1970. Banks, estirándose hasta arrancarse el brazo, saca el cuero de su línea de meta, levantando la pelota por encima del travesaño. Córner. Pelé no se lo cree y admirando tal milagro viene estrechar la mano de Gordon Banks.

Robbie Fowler, joven promesa sin complejo del histórico Liverpool, todavía nacido y educado en el genuino fair play británico y la cuna del fútbol de los gentlemen del césped, nos ha probablemente legado una de las últimas secuencias de fair play de leyenda en 1995. A los 18 años, se estrena en la Premier League 93/94 con el Liverpool y no se cansa de sacudir las mallas, 20 veces al año mínimo. Esta sed de goles no le impide rechazar uno, ofrecido en bandeja, de penalti inexistente. Fowler suplica al árbitro anular la pena máxima, ante el público a la vez atónito y emocionado de Anfield Road ... y la pena confirmada, la falla, adrede dicen la historia y Fowler.

1986: Mágico Gonzalez, soberbio atacante virtuoso y salvadoreño del Cádiz anota el 3-0 definitivo ante el Racing de Santander en la Liga española en el Ramon de Carranza, tras un eslalon gigante dejando 4 jugadores sentados en el césped y acabando por una vaselina mágica encima del portero del Racing, Alba. Corre abrazar a sus compañeros, estatuas admirativas en el círculo central. Antes del saque de centro, Alba corre los 50 metros que le separan de Mágico y le felicita de tanta belleza. El público del Carranza, ya en pie, aplaudiendo a romper la obra maestra dominical de su artista, se levanta y saca los pañuelos blancos al guardameta del Racing. Una de las emociones más bellas que haya vivido un campo de fútbol en este planeta.
Fuente: Jean Pierre Bonenfant


Partido entre Ajax B y RKC Waalwijk.

Partido entre West Ham y Everton. Protagonista: Di Canio.

Fútbol de Filósofos

Las selecciones de Alemania y Grecia ya se han enfrentado muchas veces. Pero, ¿te puedes imaginar un partido entre ambos seleccionados, en el estadio Olímpico de Munich, con atletas como Nietzsche y Schopenhauer en campo?

¡Qué partidazo! ¿No? Una pena que la entrada de Karl Marx no haya surtido efecto -enseñó un fútbol utópico. Esa obra de arte fue producida por el grupo de comedia Monty Phyton. ¡Véanlo! Muy bueno. Pinque aquí.