Osvaldo Ardiles

Osvaldo César Ardiles nació el 3 de agosto de 1952 en la provincia argentina de Córdoba. De estatura mediana y contextura física delgada, la presencia de Ardiles en el medio campo del fútbol internacional se pareció más a la de un estratega que al del típico volante de contención. Fue un habilidoso en terreno reducido y preciso para el pase de larga distancia.

Ardiles fue creciendo futbolísticamente después de arribar al primer equipo de Huracán a mediados de los años 70. Su paso por Huracán fue importante para su formación y se convirtió en el pilar de la institución capitalina que logró dos subcampeonatos consecutivos, el de 1975 y 1976.

Cuando el técnico César Luis Menotti, quién había dirigido al conjunto huracanense antes de ser nombrado seleccionador de la selección argentina, puso los ojos en él. Sin embargo, muchos periodistas y una buena parte de la afición, no lo estimaron capaz de ocupar el puesto de armador del representativo albiceleste con miras al certamen mundialista de 1978. Por supuesto, todos se equivocaron menos el propio Menotti, ya que Ardiles fue, conjuntamente con Mario Kempes, responsable de las jugadas de gol hilvanadas desde la media cancha hacia delante.

En la selección gaucha fue paulatinamente adueñándose del medio campo argentino, alternando su habilidad natural con un preciso juego de distribución que hizo las delicias de miles de gargantas argentinas. Se coronó campeón mundial en 1978 y en total representó al seleccionado rioplatense en 11 encuentros mundialistas: seis en 1978 y cinco en 1982.

En lo que se consideró una transferencia inusual para la época, Ardiles se mudó a Inglaterra para jugar en el Tottenham Hotspurs, convirtiéndose en figura e ídolo de la hinchada que cariñosamente lo terminó apodando Ossie, diminutivo de Oswald (Osvaldo). Con el Tottenham Hotspurs logró la Copa UEFA en 1984. También integró el Paris Saint Germain de Francia y el Blackburn Rovers, el Queen's Park Rangers y el Swindon Town, todos de Inglaterra.

En el conflicto bélico de 1982 entre Argentina e Inglaterra por las islas Malvinas, se ganó el respeto de la mayoría del pueblo inglés, a pesar de hacer público en la misma Inglaterra su respaldo hacia el pueblo argentino.

Adeudando pocas materias para graduarse de abogado, Ardiles supo enfocar su vida más allá del fútbol y continúa siendo un trotamundos con el título de técnico bajo el brazo, con suerte esquiva en tal profesión, y también comentarista deportivo para empresas británicas e hispanas.

Pero de una manera u otra ha quedado en el mundo del fútbol como lo que realmente fue: un notable estratega aceptado y elogiado por todo el ámbito del fútbol internacional.
Fuente: Univision