Abedi Ayew Pelé

Abedi Ayew Pelé empezó su andadura futbolística a una edad muy temprana. Fue descubierto después de destacar en torneos escolares y llevado al Real Tamale. En el club, Abedi demostró su técnica y habilidad en el centro del campo y, por su puesto en el campo y su color de piel, luego recibió el apodo de Pelé. En 1981, el quipo perdió la final de la Copa de Gana para los Hearts of Oak, pero Abedi ganó proyección nacional y presencia en las convocatorias de la selección.

En 1982 y a la edad de 18 años, Abedi Pelé surgió para el fútbol del continente al integrar el elenco de las Estrellas Negras y ganar la Copa de África frente a Libia. Enseguida sería fichado por el fútbol de Qatar, además de un breve pasaje por Benin antes de volver al Real Tamale de sus orígenes.

En la temporada 1986/87, Abedi llegó al fútbol francés y jugó en las filas del modesto Chamois Niortais FC y a la siguiente temporada en el FC Mulhouse. En este centenario equipo francés, Abedi explotó definitivamente lo que supuso su contratación en noviembre de 1987 por el Olympique de Marseille. Por lo tanto, Abédi Pelé debuta con tan sólo 23 años en la máxima categoría del fútbol galo y en uno de los grandes equipos de Francia y Europa. Allí permanecería dos campañas, donde no gozó de demasiados minutos y que provocaría la decisión de marcharse cedido al Lille, en 1988.

Tras la cesión, regresa al Marseille, donde se produce su explosión futbolística y donde forma un trío mágico junto a Chris Waddle y Jean-Pierre Papin en el ataque del equipo marsellés. El Olympique de Marseille dominó el fútbol francés desde finales de los años ochenta hasta mediados de los noventa. El equipo del presidente Bernad Tapie fue tetracampeón nacional (1989 a 1992) y contaba en su plantilla con Barthez, Mozer, Deschamps, Papin, Rudi Vöeller, Marcel Desailly, Cantona, entre otros. El Olympique llegó a la final de la Liga de Campeones de Europa de 1991 contra el Estrella Roja de la antigua Yugoslavia. La inesperada derrota vino en los penaltis en la ciudad italiana de Bari. Abedi Pelé fue decisivo durante el torneo y tuvo grandes actuaciones en las eliminatorias contra el Milan y el Spartak de Moscú. Por primera vez un jugador africano brillaba como una estrella en un club europeo.

En la Copa de África de 1992 en Senegal, la selección de Gana era favorita al título. Abedi Pelé asumió la responsabilidad y fue el astro del combinado. Durante la competición anotó tres tantos, uno de ellos frente a Congo después de regatear a varios defensas adversarios. La prensa local lo consideró muy parecido al de Maradona en el Mundial de México. Gana llegó a la final contra Costa de Marfil y perdió en los penales por 11 a 10. Abedi no jugó porque estaba suspendido, como consolación recibió el Balón de Oro del torneo. No haber disputado ese partido y nunca haber participado en un Mundial son las grandes ausencias en su carrera.

Tras perder dos finales cuando su equipo era el favorito, Abedi Pelé empieza la temporada 1992/1993 nuevamente como la gran figura del Olympique para conquistar la Liga de Campeones. Jean Pierre Papin fichó por el Milan, de esta forma el Marseille dependía mucho de lo que Abedi pudiera hacer. El Olympique eliminaría al Rangers, Brugge y CSKA, hasta llegar a la decisión contra el Milan en Munich. En la final, Abedi Pelé que se había dejado una pequeña cola de caballo en el cabeza infernizó a la defensa milanista (nada más y nada menos que Baresi y Maldini) con sus regates cortos y rápidos. El balón no se despegaba de su pierna izquierda, pero el gol del título fue de Boli tras un saque de esquina. Días más tarde fue descubierta una manipulación de resultados en la Liga Francesa para favorecer el Olympique de Marseille. El poderoso presidente Bernard Tapie se vino abajo y con él, el club. El título nacional de 1993 fue perdido y el equipo perdió su plaza en el partido contra el Sao Paulo válido por el Mundial de Clubes, así como fue descendido a la segunda división del fútbol francés.

En el trienio 1991/1993, Abedi Pelé fue elegido el mejor jugador africano del año. A pesar de las especulaciones nunca llegó a ser finalista en el premio de mejor jugador del mundo de la FIFA. Al lado de Roger Milla de Camerún y George Weah de Liberia son los tres principales nombres dela historia del fútbol africano. Abedi también sería elegido como el mejor jugador africano del siglo XX.

Tras el escándalo, Abedi se marcha a las filas del otro Olympique, el de Lyon y una temporada después llega al fútbol italiano para jugar en el histórico Torino durante dos campañas. Ya en el declive de su carrera, Abedi se marcha al fútbol alemán al que llega para jugar en las filas del 1860 Múnich. Pone punto y final a su exitosa y dilatada carrera en los Emiratos Árabes, en el Al-Ain, conjunto en el cual se retira en 1999 a la edad de 35 años.

Después de colgar las botas, Abedi Pelé se ha dedicado a la gestión deportiva. Es integrante del comité de la FIFA y de la CAF y es común verlo en sorteos de grupos en competiciones internacionales. Fue nombrado embajador del comité organizador del Mundial de 2010 en Sudáfrica.

Abedi es propietario del FC Nania en su país natal. El año pasado el Nania disputó el cuadranlugar final de la segunda división y estaba empatado a todo con el Great Mariners. Para conseguir subir de categoría, solamente el diferencia de goles haría la diferencia. En la jornada decisiva, el Nania ganaría por 31 a 0 mientras que los Mariners lo harían por 28 a 0. Lo interesante es que en el descanso ambos partidos estaban 1 a 0.

Indignada con el amaño, la federación de Gana descendió a los cuatro equipos implicados a tercera división y les aplicó una multa económica. También suspendió a todos los jugadores que estuvieron sobre el césped por un año. "Mi argumento es que, aunque el resultado parezca sospechoso, no hay ninguna prueba irrefutable de que el partido fue amañado", dijo Abedi a la BBC. Quizás la convivencia con Bernard Tapie le ha ayudado en la administración de un club de fútbol.
Fuente: Trivela