Didi encantó a brasileños y peruanos

Didi, o Valdir Pereira -su nombre original- , era un organizador fabuloso que distilaba pases y disparos de gran precisión. Gracias a la clase y elegancia que demostraba jugando, ganó el apellido de "El Príncipe Etíope".

Fue ídolo en el Fluminense y el Botafogo en las décadas de 50 y 60. Jugó 74 partidos con la camiseta de la selección, entre 1952 y 1962, anotando 21 goles. Disputó también tres Mundiales (1954, 1958 y 1962) y fue campeón en dos de ellos (1958 en Suecia y 1962 en Chile).


Además de ser un crack en campo, Didi también era un líder en los equipos en que actuaba. Quedará marcado para siempre su gesto en la final del Mundial de 1958. Cuando los suecos inauguraron el marcador, él fue a buscar el balón en el fondo de la meta brasileña y salió caminando lentamente para el medio de la cancha, conversando, dando moral a los compañeros. Para muchos jugadores, el gesto fue fundamental para que Brasil remontase el partido y conquistase su primer título mundial. Incluso con la revelación del inmenso Pelé, Didi fue considerado el mejor jugador del torneo mundial.


Volviendo a los enfrentamientos contra Perú, hay que afirmar que Didi estuvo protagonista de los dos lados, en los dos partidos más importantes entre los dos países.


El primero, el 21 de abril de 1957, en Maracaná, para las eliminatorias del séptimo Mundial, que sería disputado en Suecia. Brasileños y peruanos luchaban por una plaza en ese Mundial. En la ida, disputada en Lima, hubo empate a uno y sólo la victoria valía para que Brasil pudiera viajar a Suecia.


El partido era equilibrado, el equipo dirigido por Osvaldo Brandão encontraba dificuldades para penetrar el bloqueo peruano. Hasta que llegó una falta en las proximidades del área peruana. Didi coloca la pelota y chuta. La pelota sale sin mucha fuerza, vuela por encima de la barrera, gana mucha altura, cae rápidamente y entra, engañando el portero. Es la folha seca, el tipo de chut que fue su marca registrada.


Con el gol de Didi, Brasil ganó sudando a Perú, garantizó ir a Suecia, donde conquistaría su primer título mundial.


El 14 de julio de 1970, en el estadio de Jalisco, Brasil y Perú disputan una plaza en las semifinales del Mundial de México. En el banquillo peruano, Didi, ahora técnico.

"El peor momento de este partido fue a la hora del himno nacional de Brasil. Yo me quedé paralizado, con la garganta seca, imaginando que estaba con la camiseta ocho de Brasil. Pensaba en los brasileños que me podrían llamar traidor, en caso de que venciera Perú, y en los peruanos que podían pensar que facilitaría la victoria de Brasil", declaraba el crack cada vez que era preguntado sobre el partido.

Volviendo a dicho bonito partido en el Jalisco, la victoria se decantó para Brasil, por 4 a 2, con goles de Tostão, uno de Rivellino y otro de Jairzinho, en cuanto Gallardo y Cubillas descontaron para los peruanos.


Incluso con la eliminación de Peru, Didi aún es considerado y repetado por los peruanos por haber eliminado a Argentina en la fase eliminatoria del Mundial del 70 y por haber llevado el país al séptimo lugar en dicho Mundial, la mejor clasificación peruana en la historia.

Fuente: Humberto Peron