El gol de limosna

Fue en un viaje del Santos a México en 1961. En aquella época, mi amigo Tite estaba negociando su traspaso del Vila Belmiro a un equipo mexicano, el Guadalajara. Tite era un atacante habilidoso, regateador, goleador y un buen compañero - fue él quien me enseño a tocar la guitarra. Él era el suplente de Pepe y, a los 30 años, ya empezaba a pensar en terminar su carrera.

Para que la transacción saliera bien, el presidente del club mejicano quería verlo jugar. Por eso, el día del partido amistoso contra el Guadalajara, Tite pidió al técnico Lula entrar en campo, al menos en la segunda mitad. El partido iba corriendo y no parecía que Lula iba a hacer entrar a Tite.


Pero faltando cinco minutos, Tite sustituyó a Pepe. En seguida, recuperé el balón en el medio campo y empecé a regatear. Tite, que corría a mi lado, me ayudaba a engañar los adversarios. Cuando pasé el portero y que el gol estaba totalmente abierto, le toqué la pelota a los pies y grité: "¡toma Tite!". Él levantó el pie y mandó el balón en las gradas. Cuando le recriminé el error, me dijo: "Gol de limosna, ¡yo no quiero!". Como era mi profesor de guitarra no pude enfadarme con él.


Escrito por Pelé.